“Confieso, lo maté pues su ojo era obsesión de mis maldades. A través de aquel cristal me observaba cual inquisidor, deteniendo mis pasos. Me maté, sólo al quitarle sentido a su imagen, esperé que se durmiera, lo observé mucho antes de esclarecer el hecho que maquiné en mi sentidos; mientras aún recostado pedía en sueños ver la luz entrar por el ventanal que usurpé una noche fría noche. El viejo suplicó que no provocara un sueño eterno. Al darle muerte entendí que el ojo aún me miraba, blasfemé contra su suerte, decidí descuartizarlo, no quería dejar nada que pueda unirlo en coraza mientras yo intentaba sepultarlo entre mis mas nocivos recuerdos”. Macabro testimonio del hombre que cegó la vida del viejo feudo para luego entregarse, pues según palabras textuales del asesino, aquel “ojo” lo seguía cual luna buscando un ocaso.
El lugar era lúgubre, tan oscuro que la luna pedía permiso para ingresar. Los lugareños quedaron sorprendidos aún por el escarnio con el que tomaron la vida de un conocido. “Ay dios, cómo puede la mente ser tan enferma para actuar tan salvajemente” repetía Betty, vecina de la victima.
La repentina intervención de tres efectivos policiales en la casa de Artemio Chunga, debido a la denuncia de algunos vecinos que escucharon golpes- caída la noche- descifró la desaparición de sexagenario desde hace unos días. El infortunado fue hallado cercenado en partes y enterrado en distintos lugares de la casa. Los peritos acompañados de un familiar para que reconozca el cuerpo, desenterraron el cadáver en presencia del asesino que no podía esconder su miedo ante las desafiantes miradas. El cuerpo llevaba días bajo tierra, el olor era palpable a metros, por más cal con la que untaran sus fragmentos. “El asesinato fue hecho entre dos personas, se requisará el domicilio e interrogará al criminal para saber el paradero de su cómplice”, declaró Octavio Puelles, médico legista.
No pudo con sus razonesEl asesinato fue descifrado en muy pocos días. No por la pericia de los efectivos, sino la propia conciencia que delató a Artemio. Mientras era conducido a la dependencia policial, pidió perdón a su madre muerta. Los agentes interrogan los vecinos y testigos del horrendo hecho
È complicato la vita se Lei vuole essere a lato mio, ma lui/lei le vite in un modo comune e senza qualsiasi cosa nuovo.
viernes, 1 de mayo de 2009
domingo, 15 de febrero de 2009
Cuando nace el amor, muero el yo egoista
Fue ayer y si me acuerdo, pues conversé con él y su tez difamaba un estado de quietud, de sosegados momentos de letras, charlé de Coelho, de Bryce y de cada detalle que encontramos en otras historias, sin embargo atrás de esa musita casualidad amainaba un mordaz asesino.
Fue ayer y si me acuerdo, pues fue lunes, esa mañana trabajamos en el patio de Sodimac, el abrasante sol agobiaba nuestros rostros, el daba muestras de serenidad, sonreía y su imagen se desvanecía entre los clientes, sin embargo luego saldría inmortalizado en el ecran negro, el mismo color que retomaba su vida.
Fue ayer y si me acuerdo, llevaba un atuendo blanco, de cabellos engomados, porte atlético y maneras muy singulares, Joffre demostraba seguridad ante cada pisada, modestia ante cada saludo, sin embargo ocultaba un vil ademán suicida, de muerte.
Fue ayer y si me acuerdo, atendía en dos lineales, los mismos que se asemejan a dos pasajes llenos de chucherías, entre promotores, asociados y clientes, él ofertaba sus productos, sus inmensos tanques de color luto, sus termas para el frío en pleno verano; deambulaba por entre los pasadizos iluminados, sin embargo fue de noche cuando disipó ser mortal para convertir su imagen en premurosa captura.
Fue ayer y si me acuerdo, pues le di mi correo, intercambiamos datos con la promesa de charlar más seguido sobre lo importante que es leer a Vallejo y sus heraldos, a Poe y su Cuervo y de saber si Sai Babba impedía de alguna manera la aberración que cometió, sin embargo es mi amigo, esos que te caen perfecto, con los que puedes lidiar parte de tu locura, tus demonios, tú mismo.
Fue ayer y si me acuerdo, pues como cada día de semana Joffre llegaba pasadas las 10: am, con un trapo untado por el líquido más viscoso, vertido de un envase diáfano, envolvía sus falanges al compas de la música estridente propia de cada tienda en la que me toco asistir, el trabajaba hasta caer la noche, yo no estaba para verlo partir, sin embargo sabía que tenía un hijo al que le dedicaba gran parte de su tiempo, que su señora residía en Comas, pero que no había iniciado una relación próxima al hecho.
Fue ayer y si me acuerdo, pues al llegar a casa, creí observarlo en el noticiario, el relator acompaño con imágenes el acontecimiento, hubo un asesinato tan frio a vista y paciencia de todos en Breña, un actor conocido empezaba a asomar entre mis sentidos, jamás asocie esa imagen con el amigo tan letrado que conocía, sin embargo esa careta de pasividad la volví a presenciar ese lunes, días antes que el fugara.
Fue ayer y si me acuerdo, salimos a almorzar una tarde de constante sol, el pidió tamalito criollo y un seco de pollo, charlamos de los promotores y del jefe inepto que nos toco como responsable de área, le comenté de un profesor que ahora era su jefe en la empresa instalada en la Panamericana Norte, ¨es buen pata, bien bacán y sincero¨ me dijo-no creía que era maestro, menos creía que yo llevaba un blog medianamente decente, me dio un escrito a mano, donde desnudaba su latente misterio.
Sin embargo el escrito describía la vida de un promotor, sus constantes discusiones con personal de seguridad, la poca importancia que le tomaban los asociados de otros departamentos, lo inseguro de laborar para otros, los 32 años sobre el hombro 4 de los cuales era vendedor, sin embargo jamás me hablo de ella, de la profesora que dictaba el curso de su vida, nunca la nombró menos la pensó, fue ayer y si me acuerdo pues me develo la foto de su hijo, este tendría unos 7 años, risueño al lado de su madre, ¨no vivo con ella pues la relación se acabo antes de que el naciera¨ relataba.
Sin embargo los días pasaban y él seguía asistiendo a trabajar, nunca se le comento algo entrometido, lo veía llegar con su maletín rojo y unos obsequios entre los dedos, se peinaba tantas veces, olía a¨ Varón Dandy¨, caminaba de forma presurosa, intentaba agredir al viento pues este desordenaba sus lisos cabellos, siempre vestía formal, usualmente usaba camisa blanca, impoluta, tan tersa como su mirada ante la pregunta que después le hicieran el último día que se le vio trabajar, no dudo en negarlo, en varias ocasiones aseguro que no sabía nada del asunto, lo recuerdo pues fue un martes cuando el aún no sentía las miradas sobre su ser.
Fue ayer y si me acuerdo, pues de alguna manera me conmociono saber que el móvil era impedir que el niño naciera, como si la vida se resumiera en egoísmo, el infante tenía unos ocho meses, imposible pensar que algo así podría ocurrir, a él le basto solo instantes lúdicos para poner fin a dos vidas, para comenzar su infierno ese el que ya llevaba en sí, del que jamás podrá escapar, sin embargo está prófugo, podrá escapar de todos menos de su conciencia, esa de la que un día lo observaba sosegar al lado de un libro de poemas.
Fue ayer y si me acuerdo, pues ver los reportajes donde sale negando lo sucedido, me hacían creer que él era inocente, que Joffre estaba en el lugar equivocado en el momento erróneo, que todo coincidía para hacerlo cómplice o testigo, sin embargo una prueba de absorción atómica desnudaría su culpa, perdido por los indicios y pruebas fue declarado requisitoriado.
Fue ayer y si me acuerdo, pues él aún está prófugo, ocultando su rostro de los que señalan como asesino de ilusiones, siguen sus pasos-el escapa, difaman su nombre, el los retiene, no se entrega. Son días sin saber de él, instantes donde la indiferencia lo convierten en no existente, sin embargo ante mí su imagen detiene habladurías, pues en mi no solo sé oculta el frío personaje sino un amigo que considere necesario.
Fue ayer y si me acuerdo, pues fue lunes, esa mañana trabajamos en el patio de Sodimac, el abrasante sol agobiaba nuestros rostros, el daba muestras de serenidad, sonreía y su imagen se desvanecía entre los clientes, sin embargo luego saldría inmortalizado en el ecran negro, el mismo color que retomaba su vida.
Fue ayer y si me acuerdo, llevaba un atuendo blanco, de cabellos engomados, porte atlético y maneras muy singulares, Joffre demostraba seguridad ante cada pisada, modestia ante cada saludo, sin embargo ocultaba un vil ademán suicida, de muerte.
Fue ayer y si me acuerdo, atendía en dos lineales, los mismos que se asemejan a dos pasajes llenos de chucherías, entre promotores, asociados y clientes, él ofertaba sus productos, sus inmensos tanques de color luto, sus termas para el frío en pleno verano; deambulaba por entre los pasadizos iluminados, sin embargo fue de noche cuando disipó ser mortal para convertir su imagen en premurosa captura.
Fue ayer y si me acuerdo, pues le di mi correo, intercambiamos datos con la promesa de charlar más seguido sobre lo importante que es leer a Vallejo y sus heraldos, a Poe y su Cuervo y de saber si Sai Babba impedía de alguna manera la aberración que cometió, sin embargo es mi amigo, esos que te caen perfecto, con los que puedes lidiar parte de tu locura, tus demonios, tú mismo.
Fue ayer y si me acuerdo, pues como cada día de semana Joffre llegaba pasadas las 10: am, con un trapo untado por el líquido más viscoso, vertido de un envase diáfano, envolvía sus falanges al compas de la música estridente propia de cada tienda en la que me toco asistir, el trabajaba hasta caer la noche, yo no estaba para verlo partir, sin embargo sabía que tenía un hijo al que le dedicaba gran parte de su tiempo, que su señora residía en Comas, pero que no había iniciado una relación próxima al hecho.
Fue ayer y si me acuerdo, pues al llegar a casa, creí observarlo en el noticiario, el relator acompaño con imágenes el acontecimiento, hubo un asesinato tan frio a vista y paciencia de todos en Breña, un actor conocido empezaba a asomar entre mis sentidos, jamás asocie esa imagen con el amigo tan letrado que conocía, sin embargo esa careta de pasividad la volví a presenciar ese lunes, días antes que el fugara.
Fue ayer y si me acuerdo, salimos a almorzar una tarde de constante sol, el pidió tamalito criollo y un seco de pollo, charlamos de los promotores y del jefe inepto que nos toco como responsable de área, le comenté de un profesor que ahora era su jefe en la empresa instalada en la Panamericana Norte, ¨es buen pata, bien bacán y sincero¨ me dijo-no creía que era maestro, menos creía que yo llevaba un blog medianamente decente, me dio un escrito a mano, donde desnudaba su latente misterio.
Sin embargo el escrito describía la vida de un promotor, sus constantes discusiones con personal de seguridad, la poca importancia que le tomaban los asociados de otros departamentos, lo inseguro de laborar para otros, los 32 años sobre el hombro 4 de los cuales era vendedor, sin embargo jamás me hablo de ella, de la profesora que dictaba el curso de su vida, nunca la nombró menos la pensó, fue ayer y si me acuerdo pues me develo la foto de su hijo, este tendría unos 7 años, risueño al lado de su madre, ¨no vivo con ella pues la relación se acabo antes de que el naciera¨ relataba.
Sin embargo los días pasaban y él seguía asistiendo a trabajar, nunca se le comento algo entrometido, lo veía llegar con su maletín rojo y unos obsequios entre los dedos, se peinaba tantas veces, olía a¨ Varón Dandy¨, caminaba de forma presurosa, intentaba agredir al viento pues este desordenaba sus lisos cabellos, siempre vestía formal, usualmente usaba camisa blanca, impoluta, tan tersa como su mirada ante la pregunta que después le hicieran el último día que se le vio trabajar, no dudo en negarlo, en varias ocasiones aseguro que no sabía nada del asunto, lo recuerdo pues fue un martes cuando el aún no sentía las miradas sobre su ser.
Fue ayer y si me acuerdo, pues de alguna manera me conmociono saber que el móvil era impedir que el niño naciera, como si la vida se resumiera en egoísmo, el infante tenía unos ocho meses, imposible pensar que algo así podría ocurrir, a él le basto solo instantes lúdicos para poner fin a dos vidas, para comenzar su infierno ese el que ya llevaba en sí, del que jamás podrá escapar, sin embargo está prófugo, podrá escapar de todos menos de su conciencia, esa de la que un día lo observaba sosegar al lado de un libro de poemas.
Fue ayer y si me acuerdo, pues ver los reportajes donde sale negando lo sucedido, me hacían creer que él era inocente, que Joffre estaba en el lugar equivocado en el momento erróneo, que todo coincidía para hacerlo cómplice o testigo, sin embargo una prueba de absorción atómica desnudaría su culpa, perdido por los indicios y pruebas fue declarado requisitoriado.
Fue ayer y si me acuerdo, pues él aún está prófugo, ocultando su rostro de los que señalan como asesino de ilusiones, siguen sus pasos-el escapa, difaman su nombre, el los retiene, no se entrega. Son días sin saber de él, instantes donde la indiferencia lo convierten en no existente, sin embargo ante mí su imagen detiene habladurías, pues en mi no solo sé oculta el frío personaje sino un amigo que considere necesario.
viernes, 13 de febrero de 2009
Apología a Peter
Es duro despertar sin un ladrido o un movimiento de cola ondulando el aire, pero bueno, lo de ayer fue testigo latente de que nada lo tenemos comprado, que la vida es un minuto en este gran camino llamado destino...fue ayer y si me acuerdo pues tras de el pasaron diez años de minucioso comportamiento canino, fue ayer y no lo olvido ya que al despertar, hoy retribuí su ausencia al renacer de un ángel...lo detallo letras antes resume lo que será una apología a mi Peter...
Llegar a casa y verte exponer tus bigotes entre barrotes de madera fueron nociones ilegibles de aplausos, de sonrisas picaras, mover la cola esperando un bocado obstruido por mis manos anticipaban un remolino de ladridos, esos que ahora no escucho pero que mi alma guarda como si fuera un tesoro aún no descubierto.
Peter es un regordete cúmulo de pelos cenizos, de diez años encima, de bruces achatadas, el gordo como lo llamábamos despertaba curiosidad por sus bellos ojos café, su lengua que olía comida y su nariz que soportaba curiosos personajes de cuatro patas que como el solo se dedicaba a ser feliz, compañía de aventuras por el lodazal de un distrito lejano, este empezó a ceder terreno ante cada caricia, el viejo aún sorprendía con sus piruetas llenas de juventud, con esos sincronizados escapes entre los muebles, con esa imagen que vive y que retiene un palabra en mis días…gracias.
Cumple años cada 18 de noviembre, él llegó una noche mientras yo deambulaba por el patio buscando grillos, era diminuto, tan minúsculo que solo dormía, lloraba y emanaba una sensación de quietud, le pusieron Peter pues decía la leyenda que ese nombre es gratitud, de permiso para soñar, mi hermana lo trajo en una caja de zapatos, de esos suecos que cobijan cualquier ser que entre en sus paredes, no caminaba, solo lloraba mientras nosotros tratábamos de entender una manera de adjudicar su atención, el recostado solo trataba de dormir, el sueño que ahora lo tiene suspendido para darnos un ladrido.
Si puedo describirlo en una palabra, seria encantador, pues jugaba mientras otros renegaban, ladraba ante cualquier presencia de intrusos, demarcaba sus sitio olfateando sus pisadas, verlo allí recostado al lado del mueble o en mayoría de los casos sobre él, sentirlo cerca era descansar sabiendo que alguien más acompaña tu modorra, que su compañía era necesaria por más silenciosa y longeva que esta represente.
No verlo por la casa, descansando, resonando ante cualquier pisada lejana y desconocida es una opción más para volver a pensar en el, en el amigo que nos dejó, que lucho mientras nosotros solo impedíamos que partiera, es duro detallar lo que se pueda sentir acaso, si se puede reemplazar su aventura tras diez largos años de leal compañía, se nos fue sin saber el motivo, vino sabiendo para que, para alegrar lo que llamamos instantes eternos, momentos esquivos de presencia, de observarlo y reírnos con él, por él y para el…en memoria a esos momentos descanso mis letras presintiendo que desde allí, PETER cuida mis pasos, los de mi viejo que dejaron de andar por que el ya no está aquí, los de cada familiar que lloro y lamento aquella tarde cuando un amor dejo de andar…
Llegar a casa y verte exponer tus bigotes entre barrotes de madera fueron nociones ilegibles de aplausos, de sonrisas picaras, mover la cola esperando un bocado obstruido por mis manos anticipaban un remolino de ladridos, esos que ahora no escucho pero que mi alma guarda como si fuera un tesoro aún no descubierto.
Peter es un regordete cúmulo de pelos cenizos, de diez años encima, de bruces achatadas, el gordo como lo llamábamos despertaba curiosidad por sus bellos ojos café, su lengua que olía comida y su nariz que soportaba curiosos personajes de cuatro patas que como el solo se dedicaba a ser feliz, compañía de aventuras por el lodazal de un distrito lejano, este empezó a ceder terreno ante cada caricia, el viejo aún sorprendía con sus piruetas llenas de juventud, con esos sincronizados escapes entre los muebles, con esa imagen que vive y que retiene un palabra en mis días…gracias.
Cumple años cada 18 de noviembre, él llegó una noche mientras yo deambulaba por el patio buscando grillos, era diminuto, tan minúsculo que solo dormía, lloraba y emanaba una sensación de quietud, le pusieron Peter pues decía la leyenda que ese nombre es gratitud, de permiso para soñar, mi hermana lo trajo en una caja de zapatos, de esos suecos que cobijan cualquier ser que entre en sus paredes, no caminaba, solo lloraba mientras nosotros tratábamos de entender una manera de adjudicar su atención, el recostado solo trataba de dormir, el sueño que ahora lo tiene suspendido para darnos un ladrido.
Si puedo describirlo en una palabra, seria encantador, pues jugaba mientras otros renegaban, ladraba ante cualquier presencia de intrusos, demarcaba sus sitio olfateando sus pisadas, verlo allí recostado al lado del mueble o en mayoría de los casos sobre él, sentirlo cerca era descansar sabiendo que alguien más acompaña tu modorra, que su compañía era necesaria por más silenciosa y longeva que esta represente.
No verlo por la casa, descansando, resonando ante cualquier pisada lejana y desconocida es una opción más para volver a pensar en el, en el amigo que nos dejó, que lucho mientras nosotros solo impedíamos que partiera, es duro detallar lo que se pueda sentir acaso, si se puede reemplazar su aventura tras diez largos años de leal compañía, se nos fue sin saber el motivo, vino sabiendo para que, para alegrar lo que llamamos instantes eternos, momentos esquivos de presencia, de observarlo y reírnos con él, por él y para el…en memoria a esos momentos descanso mis letras presintiendo que desde allí, PETER cuida mis pasos, los de mi viejo que dejaron de andar por que el ya no está aquí, los de cada familiar que lloro y lamento aquella tarde cuando un amor dejo de andar…
Nos sobran los motivos
Me lo dijeron mil veces pero nunca quise poner atención, logré escribir con Sabina una melodia expuesta a la razón, te usurpo unos detalles devolviendolos como sonrisas, que sé me pare el pulso si te dejo de querer, que la vida se desdoble si te falto alguna vez, no debia de quererte y sin embargo te quiero...
Cuántos motivos me acercan a ti, cuantas personas se acercaran a usted, yo detendré mis pasos, enviaré mi sombra que cuide lo que me pertenece, hay de aquel que óse mirarte, hablarte en forma senil, como complaciendo sus gustos, empero lograré que esta fatua imagen mia te cuide, te traiga directo a casa y que no distraiga su sentir en casualidades echadas al olvido.
Nos pertenecemos de manera espontanea, nos queremos simplemente por que no podemos vivir alejados, es tan facil sentir amor a tu lado que complacer a edipo en sus recuas de oscuridad me hacen delirar y recomponer mi ser, estoy perdido por ti, con rumbo en ti, tal vez no seas la mejor manera de decirlo, pero es la que más cerca tenemos.
Envolvamos este amor para que nadie pueda tocarlo, si un dia te fallé lo siento, si soy sincero y te inmuto disculpa, pero en esa valiente imagen que emule de ti hay mucha nostalgia, mucha densidad de sentires, es tan tierno saber que de aqui solo saldremos juntos, que invoco al tiempo que me de mil noches con estrellas y que esta luna tan efimera en el cielo raso mejore tus latidos, asi podría saber que rumbo tomarán mis pasos, si puedes sentir que es estar enamorado(a) sabrás que no hay mejor momento que el de compartir sea lo que sea, fuere lo que fuere pero siempre juntos...
Llenaría hojas de texto pero hoy aprendí que tu así como me inspiras también me bloqueas, sabes que de amor jamás escribo, pero con usted esas excepciones me las puedo dar, constato siempre que mi sentir hacia ti mejora mi animo, no te pido horas a mi lado, solo que cada vez que tengas un espacio sea para decirnos que nos queremos, sentimos y cuidamos la relación de una forma bizarra, esa aspecto que aprendí de ti y que me cuesta desarrollarla, pero que al final será tu oportunidad de demostarme que tan diferente es nuestro sentir..
Cuántos motivos me acercan a ti, cuantas personas se acercaran a usted, yo detendré mis pasos, enviaré mi sombra que cuide lo que me pertenece, hay de aquel que óse mirarte, hablarte en forma senil, como complaciendo sus gustos, empero lograré que esta fatua imagen mia te cuide, te traiga directo a casa y que no distraiga su sentir en casualidades echadas al olvido.
Nos pertenecemos de manera espontanea, nos queremos simplemente por que no podemos vivir alejados, es tan facil sentir amor a tu lado que complacer a edipo en sus recuas de oscuridad me hacen delirar y recomponer mi ser, estoy perdido por ti, con rumbo en ti, tal vez no seas la mejor manera de decirlo, pero es la que más cerca tenemos.
Envolvamos este amor para que nadie pueda tocarlo, si un dia te fallé lo siento, si soy sincero y te inmuto disculpa, pero en esa valiente imagen que emule de ti hay mucha nostalgia, mucha densidad de sentires, es tan tierno saber que de aqui solo saldremos juntos, que invoco al tiempo que me de mil noches con estrellas y que esta luna tan efimera en el cielo raso mejore tus latidos, asi podría saber que rumbo tomarán mis pasos, si puedes sentir que es estar enamorado(a) sabrás que no hay mejor momento que el de compartir sea lo que sea, fuere lo que fuere pero siempre juntos...
Llenaría hojas de texto pero hoy aprendí que tu así como me inspiras también me bloqueas, sabes que de amor jamás escribo, pero con usted esas excepciones me las puedo dar, constato siempre que mi sentir hacia ti mejora mi animo, no te pido horas a mi lado, solo que cada vez que tengas un espacio sea para decirnos que nos queremos, sentimos y cuidamos la relación de una forma bizarra, esa aspecto que aprendí de ti y que me cuesta desarrollarla, pero que al final será tu oportunidad de demostarme que tan diferente es nuestro sentir..
jueves, 29 de enero de 2009
Simplemente...
Son tantos los días que me acompañas, tantas la noches en que conjurado en manías me adoras, llevándome a un placer inocuo esperanzado en tardes en las que llegas de la mano de mi ser perdido… duermes entre mis brazos apretujando mi sombra, escapas de la rutina sonriendo mis pasos, que agigantados suspiran por la mujer que tengo al lado.
El temple que demuestras ante cualquier obstáculo impide que mi alma atemorice mi angustia, insana por los viajes hechos donde tú solo esperas que vuelva y conserve el amor que tanto nutre nuestra compañía, nuestra aventura juntos, convertido en realidad que mezclados con armonía implora un poco más de tiempo para conservar algo tan bello y puro como es tu aroma.
Desde tiempos remotos nuestras almas se pertenecían, desde años de angustia mi ser aún buscaba tu imagen soñadora y llena de alegría, tiempos en los que imaginaba esclarecer tus días mostrando lo oscuro de los míos, hoy te puedo decir que te adoro, que cada momento a tu lado es simple melodía inspirada en nostalgia… son ¨años¨ de estar a tu lado, de aprender que la constante lucha impere en mi ser, que los vasallajes de complicaciones invadan mi tenue muestra de valor, son tantas cosas por las que agradecerte que mis textos quedarán cortos ante tan largo camino recorrido a tu lado.
Conocer tus ratos impolutos de malicia, enfrentar mis miedos haciéndolos esperanza es tarea que dedicas a conmover y satirizar con un simple, todo saldrá bien, estamos juntos en esto y siempre cuidare de ti… grace pour tutti , indago como es que una dama tan doncella pueda fijarse en un juglar tan lleno de desmerecimientos, aquí la heroína eres tú y el Igor empieza a descubrirse en mi rostro, incólume de tu presencia, apaciguada en miedos por no estar a tu lado.
Me interesa saber por qué sigues a mi lado, después de los momentos tan medibles de amor que te hice vivir, si la ocasión más molesta me fastidia y me hace prevalecer mi descortés manera de empezar contigo, eres una niña que orienta mis pasos, son años los que cuidas de mi, instantes en los que naufragas para salvarme del ocaso que amenaza con sustraer mi desesperanzado e inerte manera de desfallecer mientras tu animas mi medido ser encriptado en nostalgia, aquella que me entumece y de la que Ud. solo consigue salvarme.
Si pudiera llenar bocetos con tu nombre, No escatimaré en hacerlo, si tendría que contagiar tu risa a mi nostalgia interrumpiré mi pensar errante y detendré mi sollozante instante de casualidades parecidas a vidas ya existidas, oraciones ya alquiladas en noches sin luna, como compañía misteriosa blindadas por momentos inexactos pero llenos de elegantes destellos de respiro.
Evydencio tu amor hacia mi ser, interrogo las causas de tu desvelado proceder para conmigo, solo espero inmolar nuestras almas, mientras generas más confianza a mi maneras tan cerradas de decir las cosas, tu sabes lo que me une a ti, que lo básico de mi en ti es los momentos duros e inexpresivos que te ofrezco, son fríos los momentos que vivió a mi lado, son tibios los instantes que muestro mi alma desnuda para que la socaves de pasión, hoy te pido que me recibas y me perdones los malos ratos que cumplí sin mediar razones, hoy me despido ante ti para dar inicio al ser que te admira y que destella detalles para morirme a tu lado, siempre y cuando tu desveles mis sueños infaustos y así poder clarear la noche que solo sabe nuestra historia.
El temple que demuestras ante cualquier obstáculo impide que mi alma atemorice mi angustia, insana por los viajes hechos donde tú solo esperas que vuelva y conserve el amor que tanto nutre nuestra compañía, nuestra aventura juntos, convertido en realidad que mezclados con armonía implora un poco más de tiempo para conservar algo tan bello y puro como es tu aroma.
Desde tiempos remotos nuestras almas se pertenecían, desde años de angustia mi ser aún buscaba tu imagen soñadora y llena de alegría, tiempos en los que imaginaba esclarecer tus días mostrando lo oscuro de los míos, hoy te puedo decir que te adoro, que cada momento a tu lado es simple melodía inspirada en nostalgia… son ¨años¨ de estar a tu lado, de aprender que la constante lucha impere en mi ser, que los vasallajes de complicaciones invadan mi tenue muestra de valor, son tantas cosas por las que agradecerte que mis textos quedarán cortos ante tan largo camino recorrido a tu lado.
Conocer tus ratos impolutos de malicia, enfrentar mis miedos haciéndolos esperanza es tarea que dedicas a conmover y satirizar con un simple, todo saldrá bien, estamos juntos en esto y siempre cuidare de ti… grace pour tutti , indago como es que una dama tan doncella pueda fijarse en un juglar tan lleno de desmerecimientos, aquí la heroína eres tú y el Igor empieza a descubrirse en mi rostro, incólume de tu presencia, apaciguada en miedos por no estar a tu lado.
Me interesa saber por qué sigues a mi lado, después de los momentos tan medibles de amor que te hice vivir, si la ocasión más molesta me fastidia y me hace prevalecer mi descortés manera de empezar contigo, eres una niña que orienta mis pasos, son años los que cuidas de mi, instantes en los que naufragas para salvarme del ocaso que amenaza con sustraer mi desesperanzado e inerte manera de desfallecer mientras tu animas mi medido ser encriptado en nostalgia, aquella que me entumece y de la que Ud. solo consigue salvarme.
Si pudiera llenar bocetos con tu nombre, No escatimaré en hacerlo, si tendría que contagiar tu risa a mi nostalgia interrumpiré mi pensar errante y detendré mi sollozante instante de casualidades parecidas a vidas ya existidas, oraciones ya alquiladas en noches sin luna, como compañía misteriosa blindadas por momentos inexactos pero llenos de elegantes destellos de respiro.
Evydencio tu amor hacia mi ser, interrogo las causas de tu desvelado proceder para conmigo, solo espero inmolar nuestras almas, mientras generas más confianza a mi maneras tan cerradas de decir las cosas, tu sabes lo que me une a ti, que lo básico de mi en ti es los momentos duros e inexpresivos que te ofrezco, son fríos los momentos que vivió a mi lado, son tibios los instantes que muestro mi alma desnuda para que la socaves de pasión, hoy te pido que me recibas y me perdones los malos ratos que cumplí sin mediar razones, hoy me despido ante ti para dar inicio al ser que te admira y que destella detalles para morirme a tu lado, siempre y cuando tu desveles mis sueños infaustos y así poder clarear la noche que solo sabe nuestra historia.
lunes, 15 de diciembre de 2008
Del amor y otros demónios
Narración de un amor irreal, un amor sentido dada la necesidad de encontrar una razón para creer en la posesión pasional y un destino condenado a la muerte, esa que manifiesta su pureza en la imagen de la niña, sostenida por sus escasos doce años de existencia pero tan larga y pesada como su cabellera color dorado que empaña la vista de aquel que ose mirarla.
Son cosas del demonio, toda manifestación de superioridad, de motivos poco entendibles a la razón, es complicidad del diablo hacer creer que todo lo bueno es correcto, que la locura es un mal irreversible, del que te saldrán sapos y culebras para terminar aumentando la miseria de tu vida, arrastrando a una niña al pabellón de las condenadas vivas, en aquel misterio de no conocer la verdad sino suponer que la creencia de algunas prevalece sobre la conciencia de otras pocas.
A los doce años por cumplir y llena de una belleza poco parecida a la de sus padres, Sierva María de todos los Ángeles comparte sus días fuera de su lugar de residencia, vive con la servidumbre, adora a otros dioses a quienes se manifiesta y les canta en otras lenguas nativas, come con ellos los desperdicios dejados por los dueños de casa, presenta su insana manera de degollar animales para convertirlos en manjares nada agradables para sus padres.
Mordida por un perro luego de un paseo por el mercado prohibido, Sierva María lleva la muerte consigo a casa; entre sus húmeros trae la maldición de la rabia que desarrollará hasta que coma su propias necesidades, hasta que los ojos se le salgan de su rostro para luego dar aullidos estremecedores, invocaciones en dialectos negros provenientes del diablo y para el diablo.
Su padre meditando su estado y la agonía que vivirá, busca salidas para otorgarle sentido a la vida, de la única mujer que amó en todo su vivir, aunque ésta no lleve nada de él, sino tan solo su mirada perdida por el paso del tiempo. La madre Bernarda de Alcedo jamás la crió, menos la quiere, pues las miradas que le dirige la niña son potestad del diablo.
Su padre, el Marqués Ignacio de Alfaro, acude al médico Abrenuncio de Pereira, que solo constata la falsa rabia pero no soluciona el problema, ayudando así al internamiento de la niña en el convento de Santa Clara.
Lleno de cosas irregulares e historias con infundios, se estigma a Sierva María, dándole poderes sobrenaturales para su tan escuálida figura, ahí conoce a Cayetano de Laura y así comienza la historia de amor que trasciende al paganismo, a la locura e incredulidad de la vasta corte eclesiástica, una historia envolvente y sobre todo distante de realidad.
Son cosas del demonio, toda manifestación de superioridad, de motivos poco entendibles a la razón, es complicidad del diablo hacer creer que todo lo bueno es correcto, que la locura es un mal irreversible, del que te saldrán sapos y culebras para terminar aumentando la miseria de tu vida, arrastrando a una niña al pabellón de las condenadas vivas, en aquel misterio de no conocer la verdad sino suponer que la creencia de algunas prevalece sobre la conciencia de otras pocas.
A los doce años por cumplir y llena de una belleza poco parecida a la de sus padres, Sierva María de todos los Ángeles comparte sus días fuera de su lugar de residencia, vive con la servidumbre, adora a otros dioses a quienes se manifiesta y les canta en otras lenguas nativas, come con ellos los desperdicios dejados por los dueños de casa, presenta su insana manera de degollar animales para convertirlos en manjares nada agradables para sus padres.
Mordida por un perro luego de un paseo por el mercado prohibido, Sierva María lleva la muerte consigo a casa; entre sus húmeros trae la maldición de la rabia que desarrollará hasta que coma su propias necesidades, hasta que los ojos se le salgan de su rostro para luego dar aullidos estremecedores, invocaciones en dialectos negros provenientes del diablo y para el diablo.
Su padre meditando su estado y la agonía que vivirá, busca salidas para otorgarle sentido a la vida, de la única mujer que amó en todo su vivir, aunque ésta no lleve nada de él, sino tan solo su mirada perdida por el paso del tiempo. La madre Bernarda de Alcedo jamás la crió, menos la quiere, pues las miradas que le dirige la niña son potestad del diablo.
Su padre, el Marqués Ignacio de Alfaro, acude al médico Abrenuncio de Pereira, que solo constata la falsa rabia pero no soluciona el problema, ayudando así al internamiento de la niña en el convento de Santa Clara.
Lleno de cosas irregulares e historias con infundios, se estigma a Sierva María, dándole poderes sobrenaturales para su tan escuálida figura, ahí conoce a Cayetano de Laura y así comienza la historia de amor que trasciende al paganismo, a la locura e incredulidad de la vasta corte eclesiástica, una historia envolvente y sobre todo distante de realidad.
viernes, 5 de diciembre de 2008
Ser o tener..
Caminó descalzo mientras sus ojos mostraban su senil mirada ataviada por la lentitud en sus pasos, el sopor que soporta su cuerpo inerme embardunado por años de tolerante sufrir, los instantes en el que deambulaba sin sentido alguno, el se encontraba encorvado mientras su vida inspiraba destellos de nostalgia.
Al caer la noche y cuando la luna transcribía sus más modestos relevos de luz, sus ojos perdidos por lo que nunca encontró y jamás buscó meditaban, mientras su sonrisa difamada en verdades piadosas eximia a su alma de culpa, a su ser de admisibles estados catatónicos para convertirlo en algo más que una simple interrogante de respiro.
Eh allí recostado en su desventurado vivir, ocultose de la luz cómplice que mitigan sus centellantes misterios hasta refundarlos en mitades exactas de angustia, mientras miraba el cielo huérfano de estrellas divagaba en placeres prestados por el avatar del tiempo, por la sola necesidad de emplazar su vida para hacerla menos lasciva.
Ser que todo lo tienes, ente que todo lo ve, transmite mis años de camino, de andares imaginados por valles de verdes colinas, mientras tus claras aguas discurren y limpian mi espacio baldío de inmensurables agonías y suntuosos llamados al eaco ceremonial.
Esperas la muerte centellante de misterio, tu vida pasa por el lodazal vestigio de sus encantos, avanzas y su retrato inerte empieza a demostrar sus inesperados e imaginables estupores con la que su mundo, ese que un día viste en otros se acerca peligroso y sonriente para desfallecer en tus minúsculos respiros hacia el mundanal camino que acompaña una recua febril.
Al caer la noche y cuando la luna transcribía sus más modestos relevos de luz, sus ojos perdidos por lo que nunca encontró y jamás buscó meditaban, mientras su sonrisa difamada en verdades piadosas eximia a su alma de culpa, a su ser de admisibles estados catatónicos para convertirlo en algo más que una simple interrogante de respiro.
Eh allí recostado en su desventurado vivir, ocultose de la luz cómplice que mitigan sus centellantes misterios hasta refundarlos en mitades exactas de angustia, mientras miraba el cielo huérfano de estrellas divagaba en placeres prestados por el avatar del tiempo, por la sola necesidad de emplazar su vida para hacerla menos lasciva.
Ser que todo lo tienes, ente que todo lo ve, transmite mis años de camino, de andares imaginados por valles de verdes colinas, mientras tus claras aguas discurren y limpian mi espacio baldío de inmensurables agonías y suntuosos llamados al eaco ceremonial.
Esperas la muerte centellante de misterio, tu vida pasa por el lodazal vestigio de sus encantos, avanzas y su retrato inerte empieza a demostrar sus inesperados e imaginables estupores con la que su mundo, ese que un día viste en otros se acerca peligroso y sonriente para desfallecer en tus minúsculos respiros hacia el mundanal camino que acompaña una recua febril.
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